Serie – Tengo miedo de divorciarme: Miedo a asumir errores (2/10)

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Miedo a asumir errores

Los miedos paralizan, no es algo nuevo, pero el miedo a asumir errores es de mayor cuidado. En diferente medida frente a una situación de crisis vital, y el divorcio lo es, los miedos se hacen presentes para hacerte dudar frente a la decisión, postergarla indefinidamente o incapacitarte para encarar la situación.

Los miedos frecuentes que aparecen antes del divorcio los mencionamos anteriormente a este artículo. Ahora, en esta nueva serie, abordo por separado cada uno de los miedos que te afectan en medio de la ruptura amorosa.

Por eso hoy vamos a centrarnos en el tema de los errores y cómo se relacionan con el miedo. Mi intención es hacerte un poco más consciente de tus sentimientos porque entiendo que en este momento atraviesas un tsunami emocional.

Encarar el temor frente al divorcio nos lleva a hablar de dos tipos de errores: el miedo a asumir errores cometidos o el miedo a cometerlos con una acción desacertada.

  1. Miedo a asumir los errores que cometiste durante el matrimonio:

Digámoslo por la calle del medio, asumir errores es reconocer que te equivocaste. Eso no es algo que te guste tener que hacer. La sociedad, la cultura o los patrones familiares te llevaron a mostrarte como una mujer perfecta, que trabaja para hacer todo bien y que “debe” hacer todo bien.

Entonces mostrarte como un ser vulnerable, que duda y se equivoca no está bien visto. Por eso este es uno de los miedos que más te presionan como mujer frente a la separación. Las miradas que escudriñan y los juicios de las personas cercanas.

Los errores, de hecho, podrían ser varios: empezando por lo que te llevó a hacer la elección de pareja en un principio hasta el cómo se estructuró la convivencia en casa, pasando por el tipo de relación entre ambos, la presencia o ausencia de límites, respeto y comunicación.

Muchas veces tiene que ver con el desconocimiento, la inexperiencia, la inmadurez, la falta de autoestima y así, hasta el infinito. Tantas particularidades que te llevaron a cometer errores o permitir acciones y actitudes en tu pareja que fueron marchitando al amor. Pero como humana, esas son cosas que no te gusta reconocer de ti misma y mucho menos mostrar en público.

Identifica el error, no busques culpables

En este punto, hay mujeres que optan por cargar la culpa exclusivamente en el otro, siendo cierto o no. Es la vía de escape fácil dónde te limitas a hacer una lista de todo lo malo que tuviste que “padecer” y te aseguras de contárselo a todo el mundo porque con ello ganas indulgencia entre amigos y familiares.

Es la posición de “el que falló fue él, no yo”. El papel de víctima tal vez te venga como anillo al dedo, pero es una opción peligrosa, esa de convertirte en personaje secundario y no asumir como adulta y con responsabilidad tu propia vida.

Déjame decirte que toda relación es un compromiso de cincuenta y cincuenta. Si tu ex hizo cosas inadecuadas pues alguien se lo permitió. En lugar de señalar lo que el otro hizo, empieza a identificar los errores propios, ¿qué hiciste o qué no hiciste para que la relación llegara al punto de quiebre?, saber esto, con madurez y responsabilidad te permite aprender y avanzar. Ojo, el divorcio elimina algunos problemas pero no te impide volverlos a cometer.

 

  1. Miedo a cometer errores durante la separación:

La otra cara de la moneda, no son ya los errores pasados sino el miedo a tomar decisiones con las que en el futuro te puedas equivocar. Aquí se hacen palpables todas esas dudas e inquietudes que se instalan en tu cabeza. Hay parejas que en definitiva no se separan por no poder tomar una decisión y seguir adelante con ella. A esos los llaman “matrimonios de conveniencia” emocionalmente separados pero físicamente unidos por la incapacidad de empezar otro camino.

Para algunas mujeres es muy claro el momento donde dicen hasta aquí pero para otras es mucho más complejo. Tiene que ver sobre todo con el miedo a arrepentirte posteriormente, es decir, a querer volver con esa pareja porque no estás cien por ciento segura del camino a seguir o de lo que quieres para ti misma, es común, válido y comprensible.

Es el llamado temor a dar el paso y no poder deshacerlo por una parte, y por la otra, salir perjudicada en el proceso de separación. Las negociaciones, quién se queda con la casa, cómo se reparten los bienes, cómo será la custodia de los hijos, tantas decisiones en tan poco tiempo.

Reflexiones conscientes

En efecto, no pretendo que abandones este artículo con las dudas resueltas. Cada pareja es un mundo, cada relación, y por ende divorcio, será diferente. No es la intensión encasillar a nadie sino ayudar a despejar dudas y temores. Propongo algunas preguntas y desde mi propia experiencia sugerirte acciones pero la reflexión es toda tuya.

De corazón espero haber ayudado a que seas más consciente de tus sentimientos, dudas y temores. Clarifica tu vista en medio del vaivén emocional que implica toda ruptura amorosa y tenderte una mano amiga y profesional para encaminarte a una nueva vida, plena y feliz.

Sin embargo, si me permites orientarte de una forma más personal, contándome tu historia y tus temores particulares, también estaré disponible. Contáctame a través de mis redes sociales y ¡hablemos!

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