Las crisis de pareja, ¿Cómo identificarlas?

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Crisis emocional

Las crisis de pareja pueden precipitar el fin de la relación o conducir a una relación reforzada y reconstruida. Es un camino de dos vías ya que no siempre una crisis indica que ha llegado el final. Lo que sí es evidente es que el amor no atraviesa su mejor momento y es necesario evaluar la gravedad de la situación. En el artículo de hoy te invito a reflexionar sobre las crisis de pareja y sus tipos.

La visión romántica de las historias de amor felices, de parejas que nunca parecen tener diferencias y tienen todo bajo control, no es tan real. De hecho, aprender a manejar las diferentes crisis de pareja, dar respuesta a los problemas y conciliar posturas es un elemento fundamental en toda relación.

Entenderás que las crisis de pareja no siempre presagian el peor escenario. Saber distinguir una crisis breve de una crisis profunda puede ser la diferencia en la manera de abordarla y encontrar los mejores cursos de acción.

La razón por la que lo enfoco así es para que te permitas cambiar la percepción y reducir los temores que nublan tu juicio. Desde el miedo es muy difícil pensar y tomar decisiones. Puesto que con una postura más reflexiva y manteniendo el control de las emociones será posible que hagas frente adecuadamente al nivel de la adversidad.

Las crisis de pareja son normales

 

No solo son normales, en realidad son inevitables. Las personas cambian y las relaciones evolucionan. Nadie viene listo para iniciar una relación ni está resueltamente preparado para pasar el resto de su vida junto a otra persona. Además, las crisis de pareja le pueden suceder a cualquiera, incluso sorprenderles en el mejor momento de su vida.

Cada relación pasa por diferentes etapas que pueden ir del enamoramiento pleno al desgaste. El tiempo de convivencia y el nivel de implicación también pasan factura. Hasta que la insatisfacción se hace muy evidente y es cuando se detona la crisis. Ya que como ves no siempre la crisis irrumpe sorpresivamente, sino que se abre paso de la mano de la distancia emocional y producto del estancamiento. En ese sentido, es posible distinguir dos tipos de crisis de pareja: las crisis de pareja breves y superficiales o las crisis de pareja profundas y duraderas.

Crisis breves y superficiales

Son aquellas que surgen en determinado momento y que pueden resolver juntos por medio de la comunicación. Se realizan los ajustes para solucionar las desavenencias. Generalmente, uno de los dos cede o deciden juntos lo que se considere mejor para ambos. En poco tiempo se restauran los sentimientos de amor y todo vuelve a la normalidad. No hay un sentimiento de derrota porque ambos entienden que lo realmente importante es cuidar la convivencia.

En las crisis superficiales la capacidad de negociación que hayan cultivado en el tiempo se pondrá a prueba. La resolución de pequeñas crisis permiten que la pareja evolucione y crezca. Así como construirse y reconstruirse con el paso del tiempo. Eso sí, la madurez emocional y la habilidad para gestionar conflictos es indispensable. Sin esto una crisis superficial puede convertirse en mediano o largo plazo en el principio del fin.

Crisis profundas y duraderas

Son mucho más complejas de resolver, ya que parten del alejamiento o la pérdida del amor. Las peleas son constantes y uno de los dos (o ambos) no tiene intención de llegar a acuerdos. Su vida se convirtió en una batalla campal y no hay espacio para el ganar-ganar. La comunicación sin duda se deterioró y no hay un punto de encuentro desde donde buscar soluciones.

Se evitan el uno al otro y no existen las actividades en conjunto desde hace un buen tiempo. La relación se limita a compartir un techo y una cama pero nada más. Incluso dudan de que deban seguir juntos porque las motivaciones para continuar en una situación tan incómoda o infeliz son mínimas.

En este punto, la crisis no encuentra una resolución. Los mantiene en un conflicto permanente. Son diferencias irreconciliables que dejan la estabilidad de la relación muy deteriorada y que en el peor de los casos detona en la separación de la pareja.

¿Las crisis de pareja son superables?

 

Dependiendo de la gravedad y la motivación de ambos para encontrar soluciones sí. Ahora que puedes notar las diferencias entre una crisis superficial y una profunda estás en capacidad de reconocer el nivel de gravedad que podría tener tu relación. También puedes comenzar a ver con otros ojos vuestras diferencias. ¿Es un altibajo más, un problema de convivencia o definitivamente abrió un abismo entre ustedes?

Además, si necesitas asesoría especializada o requieres conversar con alguien sin juicios y con toda franqueza, también puedes contactarme. Agenda una sesión estratégica de coaching completamente gratuita. Allí podremos conversar sobre los aspectos puntuales que tú consideras causaron la crisis e identificar las alternativas de acción.

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